jueves, 21 de abril de 2011

AREAS GRISES DENTRO DE LA INDUSTRIA NATURISTA

En el transcurso de los últimos años, la demanda de productos naturales en el Perú ha ido aumentando considerablemente, esto se debe a que la población peruana está tomando conciencia de lo saludable que es ingerir este tipo de alimentos y suplementos; ya que tienen muchos aspectos positivos para la salud del ser humano.
Ejemplo 1:
Pero muchas de estas empresas tratan de vender sus productos a como dé lugar, muchos de estos productos son registrados como alimentos, pero en la realidad estos son vendidos como medicina natural. El estado no tiene normas legales claras para poder detener este abuso de ignorancia de la población, ya que estos no están bien informados acerca de las medicinas naturales. Los fabricantes aprovechan la ignorancia de la población para vender estos productos como medicinales pero son solo alimentos complementarios para la dieta diaria. Esto quiere decir, que muchas de las propiedades que se le atribuyen a estos productos (previene el cáncer, combate el sida) no son realidad, son solo alimentos procesados que no tienen ninguna propiedad curativa para las personas.
Este problema es éticamente criticable ya que, las empresas sabiendo que los productos que comercializan no cumplen con las propiedades que dice su publicidad; solo se aprovechan de la inculta población que compran pensando que estos productos curan enfermedades. Estos es un área gris para la ética ya que, sabemos que las reglas del juego no están bien claras para las empresas que comercializan este tipo de producto y se aprovechan para que los clientes potenciales consuman. Esta situación es moralmente criticable ya que, las empresas no piensan en  la estafa de producto que venden sino solo en sus ventas; no son claros al momento de promocionar sus productos por lo que realmente son, la ética trata de restablecer el orden dentro de lo que la ley no puede hacer, pero la ética solo queda en la conciencia de cada persona.
Ejemplo 2:
Dentro de este contexto nacional, un producto muy comercializado últimamente es el cartílago  de tiburón que tiene muchos componentes curativos para el ser humano. Muchas empresas comercializan este tipo de producto pero no de la mejor manera ya que, muchos no manejan los estándares necesarios para producir este tipo de productos. Un análisis exhaustivo del producto se detecto que muchos de estos envases no tenían gran cantidad de cartílago de tiburón sino que tenían otros componentes que a la larga perjudicaban la salud de los consumidores. También se comercializa productos adulterados, que no tienen ninguna certificación y que no es cartílago de tiburón, que son vendidos como si fueran los originales, pero los envases en los que se comercializa son muy distintos de los origínales, solo se aprovechan de la ignorancia de los clientes.
Esto es un área gris ya que, los productores de este producto saben lo que realmente les brinda a los consumidores, pero no les importa mucho ya que igual lo hacen. La moral para estos productores debe de estar por los suelos ya que sabiendo que pueden causar enfermedades a los clientes pero a pesar de esto, lucran con el sufrimiento de los consumidores. Esta situación es éticamente sancionable porque abusan de la ignorancia de los consumidores y tratan de engañarlos con productos alterados, que no solo no tienen propiedades curativas sino que causan enfermedades.

ASPECTOS DE LA IMPORTANCIA DE LA ÉTICA PARA LOS NEGOCIOS

Poder y la influencia de los negocios en la sociedad es es más grande que nunca
El negocio de la venta de productos naturistas es un negocio que mueve masas. Esto se debe a que, existe un segmento que no puede acceder a la medicina convencional por el alto costo que tiene, lo cual ha generado muchos negocios donde distribuyen medicinas naturales (productos naturistas) que prometen curar diversas enfermedades consideradas hoy en día como incurables como es el cáncer o el sida. El poder que tienen estos negocios sobre sus consumidores es muy fuerte porque la escasa educación formal que tienen sus principales clientes hace que estos sean más fáciles de persuadir y convencer. Asimismo, la gran  fuerza de venta que tienen hace que se vendan más productos a nivel nacional y más personas sean presas de engaños. La mayoría de sus vendedores comercializan este tipo de productos en mercados, ferias dominicales, etc. y demuestran a través de imágenes, videos, etc., los beneficios de sus productos y a través de regalos nunca antes vistos logran que los consumidores desesperados por curar sus males vean como una solución estos productos.

Las malas prácticas de negocios tienen potencial de infligir un enorme daño en las personas, comunidades y el medio ambiente
La mayoría de estos productos naturistas no cuentan con una certificación científica que acredite que curen diversos males, no obstante, muchas personas que optan por consumir estos seudos medicamentos muchas veces dejan su medicación convencional por estos productos y al no producir efecto alguno sobre el paciente su mal se ve empeorado ya que no consume las medicinas recetadas por el médico, lo cual en ciertas personas puede causarles hasta la muerte , pues existen enfermedades que requieren tratamientos con fármacos permanentes para mantener controlado el mal.
Por otro lado, lo más lamentable es que algunos de estos productos son elaborados en laboratorios clandestinos y no cuentan con las certificaciones de salubridad mínimas tanto de DIGESA y DIGEMID, provocando serías intoxicaciones e infecciones a las personas que consumen estos productos y en muchos casos las denuncias quedan impune debido a que estas empresas son informales y evaden la justicia. Muchas  denuncias quedan estancadas al no existir una empresa formal al cual denunciar.

Pocos hombres de negocios han recibido entrenamiento en ética para los negocios
Los propietarios de las empresas que fabrican y distribuyen este tipo de productos son personas que buscan, primordialmente su beneficio propio, sin tomar en cuenta el daño que pueden causar sus productos. La mayoría de estas personas son comerciantes que no tienen estudios superiores y no han tenido la oportunidad de revisar literatura ética, sin embargo, la ética en las personas se forma desde los hogares y muchas veces estas personas provienen de hogares en los cuales no han sido criados en valores.

 Necesitamos comprender por qué siguen ocurriendo infracciones éticas en los negocios
La existencia de estos productos naturistas que atentan contra la salud pública permanece en nuestra sociedad, principalmente, por la falta de control y cuidado que las principales entidades que regulan este tipo de productos tienen en la distribución y comercialización de estos productos. Al no existir este seguimiento se deja de lado el verdadero fin que tienen estos productos en el mercado, es decir se deja a estas empresas a distribuirlos como fueran medicamentos cuando en verdad no lo son y solo cuenta con un permiso de distribución como alimento. Además, la falta de información de parte de estas entidades a los consumidores es considerable,  lo cual hace que las empresas comercializadoras de productos naturales aprovechen esta situación para comercializar sus productos estafando a muchas personas poniendo en riesgo la vida de muchas de ellas.

EL FRAUDE DE LOS PRODUCTOS NATURISTAS

La medicina tradicional ha existido desde siempre y permanecen latentes al día de hoy en nuestra sociedad. La  falta de acceso de muchas personas al sistema médico,  la escases de recursos económicos para acceder a las medicinas, la escasa educación formal de los consumidores y el deseo  de todo ser humano de sentirse sano sin gastar de más,  ha  conllevado a que muchas de estas personas opten por acceder productos naturistas que  declaran  curar todo tipo de males, sin embargo, no poseen certificación alguna que lo respalde. En el Perú existen por lo menos unas 40.000 especies de plantas a las que se les atribuyen cualidades medicinales en el país, pero aún hay poca investigación farmacológica en las universidades para obtener evidencias científicas.  
La mayoría de estos productos se venden como medicinas y solo están registrados como alimentos. Sin base científica farmacológica, prometen curar hasta el cáncer y el sida. En sus laboratorios improvisados encontraron pelos y piedras en algas y hongos en extractos de noni.
Los presentan como eficaces remedios naturales para diversos males y están apoyados por grandes campañas publicitarias. Sin embargo, en la creciente industria medica naturista hay empresas que no solo mienten sobre las propiedades farmacológicas de sus productos, también adulteran sus componentes botánicos.

En el Perú, la Dirección General de Salud Ambiental (DIGESA) se encarga de aprobar el registro sanitario de las bebidas y alimentos industrializados. Mientras, la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) otorga el registro sanitario de todos los productos a los que se les atribuye alguna propiedad medicinal, terapéutica o farmacologica. En realidad todos los productos naturales deberían estar registrados en DIGEMID, pero sin embargo las empresas naturistas que registran en DIGESA. En vez de facilitar, desde 1997 esta división de funciones ha dificultado el registro y control sanitario de los productos de consumo humano.
DIGESA, reconoce que este organismo se ha vuelto una puerta falsa para que empresas con prácticas informales obtengan con facilidad registros sanitarios de alimentos que luego venden como medicamentos.“Si una persona los consumiera, podrían causarle una infección estomacal o una grave intoxicación dependiendo de cuánto ingirió”, alerta el Q.F. Oswaldo Salaverry, Director del Centro Nacional de Salud Intercultural (CENSI).El Centro de Control Analítico de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos analizó siete productos naturales elegidos al azar de seis empresas de medicina natural distintas y detectó graves irregularidades en cuatro de ellos.
Por ejemplo, en el extracto de noni del Laboratorio Angisa, el análisis microbiológico demostró que contenía altas concentraciones de hongos y levaduras - y en las cápsulas de algas marinas de la Empresa Vitavid Herbal Industrias se hallaron pelos y piedras.Tres empresa naturistas fueron sancionadas por el Indecopi. Uno de los principales problemas es que muchos se venden como medicamentos sin serlo. Cuando se verifica su registro sanitario, se encuentra que fueron inscritos como alimentos, incluso falsifican el registro sanitario y todas las supuestas bondades farmacoterapéuticas que se les atribuyen carecen de comprobación científica.















 
A diferencia de los productos farmacéuticos tradicionales, el registro sanitario para alimentos es automático y la vigilancia de su elaboración y componentes se hace después de haber sido autorizados. Empero, la DIGESA no cumple con realizar permanentes pesquisas (sus laboratorios no tienen suficientes equipos) pese a que ha autorizado más de 50 mil productos.
Como ejemplo, en el mercado hay cien productos de cartílago de tiburón de 51 empresas autorizadas para venderlos como alimentos. Pero la mayoría se oferta como potentes analgésicos y antiinflamatorios que combaten el cáncer, el sida y la osteoporosis. Algo muy similar ocurre con el noni, el yacón y el camu camu.


En el instituto Peruano de Productos Naturales (IPPN) estan agrupados veinte empresas naturistas y farmaceuticas. Su presidente Q. F. Armando Riveros, propone la creación de un observatorio o centro de información que reuna, califique y ordene las nvestigaciones farmacológicas vinculadas en este sector.

No obsante, aun no han sido reconocido oficialmente sus propiedades curativas y muchas empresas siguen comercializando sus productos naturistas egañando al consumidor con supuestas propiedades no certificadas y peor aún atentado contra su salud al distribuir estos productos sin las certificacaciones sanitarias requeridas.

BIBLIOGRAFIA
Diario EL COMERCIO (www.elcomercio.com.pe)
2010      1. “Cómo reconocer a los charlatanes” por Elmer Huerta
Diario EL COMERCIO (www.elcomercio.com.pe)
2010      1. “Habrá mayor control para evitar estafas en compra de productos naturales” por Fabiola Torres López